-Además, te he mentido. Llevo un tatuaje precioso, pero dudo que puedas verlo nunca.
-¿Está bien escondido?
-Depende del punto de vista.
-¿O sea?
-Oh, lo has entendido muy bien.
-Sí, pero no sé cómo de "bien" lo he entendido o, mejor dicho, "dónde" he entendido.
-Es una pequeña rosa que tengo al final de la espalda, ¿de acuerdo?
-Más que de acuerdo. ¡Me encanta coger flores!
-Es el único tatuaje en relieve.
-¿O sea?
-Lleno de espinas.
-Siempre tienes las respuesta preparada, ¿eh?. Pero mis manos están llenas de callos.