martes, 23 de abril de 2013

Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes, 
cuando te vas de compras con tu madre 
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas, 
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes 
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi 
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas 
y lo primero que haces es decirme:
"Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno"


Luis Alberto de Cuenca- EL DESAYUNO 



viernes, 5 de abril de 2013

Sólo hay una cosa en este mundo que te hará grande, ser fiel a ti mismo.


Todos, o casi todos, sufrimos crisis personales, en otras palabras: no nos sentimos bien con nosotros mismos; es como una cierta lucha, pelea, riña... contigo mismo. Lo malo de estas "peleas" es que no se resuelven igual que cuando es entre dos o más personas, porque la solución sólo la puedes encontrar tú. Es difícil, muy difícil averiguar el por qué; además intentamos camuflar el problema, hacer como si no pasara nada.
Estas "crisis" son las causantes de numerosos problemas o trastornos, tan sólo hace falta echar un vistazo a nuestro alrededor y ver cuantas son las personas que sufren anorexia, ansiedad, bulimia, depresión...
Inseguridad, falta de confianza, falta de autoestima... pueden ser los causantes. ¿Cómo recuperarla? Levantándote cada día y recordarte quien eres. Rodearte de gente que te quiera y que crean realmente en ti. 

Porque sino te quieres tú, ¿quién lo va a hacer sino?