No sé porque tenemos la desgraciada capacidad de hacernos ilusiones. Antes de que nos demos cuenta nos hemos imaginado todo lo bonito que tendría una escena perfecta, todo lo jodídamente salvaje que hubiese sido algo que ni si quiera hemos vivido. Hacerse ilusiones es un asco. Sí. Lo és porque seguramente te has imaginado mil cosas buenas sobre una persona que luego una a una se te irán desmoronando, y ahí es cuando te sentirás estúpido. Te sentirás así porque confiaste, porque te dejaste llevar por sentimientos que pensabas nunca llegaban y no pensaste en lo que conllebaba...
Y todo por un par de ilusiones mal hechas. No, no te ilusiones nunca. No caigas en esa rutina de imaginarte lo bueno que es algo, porque nunca va a serlo, no. Al menos no de quien lo esperas. Nunca va a llegar nadie a sacarte por las buenas de toda tu mierda.
Sólo llegará gente que se aprovechará de tí y de tus miedos, secretos e inseguridades diciendo que de verdad te quieren. Pero es mentira. Siempre es mentira. Porque si no no estaríamos así. Y lo sabes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario