Los cristales se cubren de finas y elegantes gotas, caen y se deslizan suavemente. La "peli" ha empezado, es la típica película de amor con final feliz que nos gustan a las mujeres. Los protagonistas se conocían hacia tiempo pero nunca se habían dado cuenta de que estaban enamorados. Un día como otro cualquiera, Él se fijó en Ella, y surgió el primer beso, un beso pasional y amoroso, dulce y a su vez amargo, cargado de fuerza, de energía y de propósitos. Ese día el destino los había condenado (en el mejor sentido de la palabra) a estar juntos para siempre. Se suele decir que las mujeres se enamoran antes que los hombres y así fue, la niña, porque en aquel entonces la protagonista no tenía más de 14 años, se ilusionó como cualquiera por un amor de cuento, con su príncipe azul y su princesa, incluido el zapatito de cristal, la hada madrina y la calabaza convertida en coche de caballos. Y como todos los amores tienen sus desamores, por qué este iba a ser menos. Él era un adolescente que llamaba la atención, y como todos los adolescentes no sabía lo que quería. La relación empezaba al igual que finalizaba pero el amor no terminaba, el amor seguía permanente , vivo en el interior de sus corazones, porque el destino así lo había querido. Ella a pesar del sufrimiento que su amor le había causado, perdonaba, sin ni si quiera saber porque lo hacía, repitiéndose la misma historia una y otra vez. Ella ya no quería una historia de cuento, buscaba una historia de amor única y verdadera en la que sólo existiesen Él y Ella.
sábado, 27 de octubre de 2012
La melodía de la lluvia
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario